Un punto de venta para almacenes, minimarkets y verdulerías, que funciona sin
internet. Acá está todo lo que trae, ordenado por el momento del día en que se usa:
atender, recibir la mercadería, poner precios, cerrar la caja y mirar los números.
Lo que se usa todo el día, pensado para hacerlo sin soltar el teclado y sin mirar la pantalla más de lo necesario.
Venta rápida con fotos
Favoritos con foto en el orden que tú decidas, lector de códigos y varios tickets a la vez, para cuando llega otro cliente mientras uno busca la plata. Lo que se pesa se vende por peso o por monto: «$1.000 de queso». Todo con el teclado.
Cobro en un toque
Efectivo con vuelto en verde, débito, crédito, transferencia, fiado y pago mixto. Las flechas recorren todos los medios sin tocar el mouse, y el total se puede redondear para no pelear por monedas de $10.
Promociones que se aplican solas
3x2, dos por un precio, descuento por día de la semana y precio por cantidad: de 12 a 30 unidades a $200 cada una. En la venta, cada línea muestra qué promoción la descontó y cuánto, así nadie tiene que acordarse.
Fiado, solo si lo usas
Cupo por cliente, deuda al día y estado de cuenta que se manda por WhatsApp. Si en tu negocio no se fía, se apaga y no vuelve a aparecer en ninguna pantalla.
Cuando llega el camión
Comprar y recibir la mercadería
La parte que casi ningún programa de almacén resuelve bien, y donde se pierde la plata sin darse cuenta.
El calendario de la semana
Compras abre en el plan de la semana: a quién hay que pedirle hoy, qué llega cada día, qué se pidió y qué falta que llegue. La orden se arma desde ahí y se marca recibida sin dar vueltas por otras pantallas.
Pedir por unidad o por display
Cada producto se pide como lo vende el proveedor: doce unidades sueltas o un display. El programa aprende cuántas unidades trae cada display y hace la cuenta solo.
Una sola puerta para el reparto
Con orden o sin ella. Si llegó menos, de más o algo que no se pidió, se anota así y la orden queda al día sin inventar números.
La factura, con una foto
Foto o XML de la factura del proveedor: se lee en tu computador, sin internet, y revisas cada línea antes de que sume al stock. Te muestra el costo por unidad y si le sumó IVA, flete o impuesto adicional, que es lo que decide si estás ganando o no. Aprende los productos de cada proveedor.
Lo que ve el cliente
Precios, catálogo y etiquetas
Para que el precio de la góndola, el del sistema y el del ticket sean el mismo.
El catálogo al día
Ficha de producto por franjas, con el código primero y F2 para guardar. Margen fijo que pone el precio solo al escribir el costo, stock valorizado a la vista y códigos de barras generados para lo que no trae. Lo que ya tiene historial se da de baja en vez de borrarse, para no perder las ventas viejas.
Etiquetas de precio
Siete diseños: tarjeta de precio, tarjeta de oferta, precio en franjas, oferta estrella, oferta cómic, detalle y por mayor. Eliges el color y el tamaño de la letra del nombre. Salen en rollo de etiquetas, en hoja A4 de 24, 40 o 65, o como cartel de góndola. Al recibir el reparto, imprime de una vez las de lo que entró.
Al cerrar
La caja y el dinero
La hora de la verdad: que lo que hay en el cajón sea lo que dice el sistema.
Una caja que cuadra
El cierre va en cuatro pasos numerados: cuentas por billete y moneda, cuadras las tarjetas contra la máquina, dejas el fondo para mañana y anotas lo que pasó en el turno. Si falta o sobra plata, te dice en qué medio de pago está la diferencia, que es lo que permite encontrarla.
Auditoría en castellano
Anulaciones, cambios de precio y diferencias de caja quedan en una línea de tiempo con quién, cuándo y por qué. No se puede borrar, y se lee sin saber de computación.
Cada uno con su llave
Cada persona entra con su PIN o su contraseña y ve solo lo suyo. El vendedor puede recibir el reparto anotando cantidades sin ver los costos, y los precios los cambia quien tú digas.
Para el dueño
Saber cómo va el negocio
Sin planillas y sin tener que estar en el local para enterarte.
Reportes que se leen
Ventas por día en números, lo más vendido, utilidad, inventario valorizado y los cierres de caja. Cada uno se abre en su ventana y sale a PDF para mandarlo o guardarlo.
La campana avisa
Productos sin stock, bajo el mínimo, por vencer y órdenes que no han llegado. Cada aviso lleva directo a la pantalla donde se resuelve.
Copias en tu Google Drive
Cada respaldo y cada cierre de caja suben también a tu Drive, que es tuyo y no nuestro. Si el computador se pierde, se roba o se muere el disco, instalas el programa en uno nuevo y recuperas todo desde ahí.
Se actualiza solo
Cuando hay una versión nueva, el programa avisa qué trae y la descarga mientras sigues vendiendo. Se instala cuando tú digas, nunca en medio de una venta, y siempre con un respaldo antes.
Lo que se le puede sumar
El programa base trae todo lo de arriba. Estos tres son aparte, y se agregan cuando
hacen falta: Móvil, para mirar las ventas desde el teléfono;
Tienda en internet, para vender con retiro en el local; y
Sucursales, para ver varios locales juntos.
Cada persona entra con su PIN o con una contraseña, y
tiene los permisos de su rol, ajustables uno por uno. Si el negocio tiene un solo
usuario, la pantalla de entrada ya lo trae puesto.
Administrador
Precios, costos, reportes, usuarios y todo lo demás.
Vendedor
Vende, atiende clientes y recibe el reparto anotando solo cantidades.
Cajero
Abre y cierra la caja, anula ventas y cobra fiados.
Inventario
Productos, stock y compras. No toca la caja.
¿Lo probamos con tus productos?
Escríbenos y lo dejamos andando con tu catálogo cargado. Si después no te sirve, no lo compras.